Colombia enfrenta una preocupante sequía, con tres meses de precipitaciones por debajo de lo normal y embalses en niveles críticos. El administrador del sistema eléctrico ha llamado a aumentar la generación de energía térmica como medida de contingencia. Esta decisión responde a la necesidad de asegurar el suministro eléctrico ante la posible intensificación del fenómeno de El Niño. La situación actual pone de manifiesto la vulnerabilidad del país ante variaciones climáticas extremas. Seis semanas con embalses por debajo de la referencia histórica agudizan la alerta. La diversificación de la matriz energética y la gestión eficiente del agua son cruciales para mitigar los riesgos futuros.