El nuevo director del Museo del Louvre, Christophe Leribault, ha alertado sobre el crítico estado del emblemático museo parisino, describiéndolo como “al final de sus fuerzas” debido a la obsolescencia de sus instalaciones técnicas. Durante una comparecencia ante la comisión de cultura del Senado francés, Leribault defendió la necesidad de una renovación integral valorada en mil millones de euros, un proyecto denominado “Nouvelle Renaissance”. Esta inversión, anunciada inicialmente por el presidente Macron el año pasado, se financiará a través del aumento de las tarifas de entrada para ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea, donaciones y fondos del Louvre Abu Dhabi, evitando así recurrir a la tesorería pública francesa. La urgencia de la renovación se ha visto exacerbada por el reciente robo de joyas valoradas en 88 millones de euros, que expuso graves deficiencias en el sistema de seguridad del museo, incluyendo cámaras de vigilancia obsoletas y permisos caducados. Las autoridades francesas ya habían señalado la lentitud en la implementación de mejoras de seguridad. Leribault aseguró que se han instalado cámaras adicionales en las áreas vulnerables identificadas tras el robo.