El Museo del Louvre ha adquirido una excepcional icono de Santa Elena, obra del artista Andreas Pavias, de quien se conocen muy pocas creaciones. La pieza fue descubierta entre los objetos de una herencia a punto de ser subastada en París, evitando su dispersión. Esta adquisición representa un hallazgo significativo para el Louvre, enriqueciendo sus colecciones de arte bizantino. La rareza de las obras de Pavias hace de esta icono una posesión de gran valor histórico y artístico. El Louvre actuó rápidamente para asegurar la obra, reconociendo su importancia para el patrimonio cultural nacional. Se espera que la icono sea exhibida próximamente, permitiendo al público admirar esta joya del arte medieval. Este descubrimiento subraya la importancia de la vigilancia del patrimonio en el mercado del arte.