Un tapiz británico del siglo XVI, desaparecido durante más de cien años, ha sido repatriado a la mansión Oxburgh Hall en Norfolk, donde originalmente se exhibía. El hallazgo se produjo gracias a un experto del National Trust, Jeremy Warren, quien reconoció la obra, que representa a la reina Esther, en la feria de arte Tefaf en Maastricht. La familia propietaria de la mansión vendió el tapiz en 1925, junto con otros seis, para financiar los gastos de mantenimiento de la propiedad. Tras reaparecer brevemente en una subasta en 1992, el tapiz volvió a desaparecer hasta su reciente descubrimiento. El National Trust se muestra entusiasmado con su recuperación, destacando su notable estado de conservación y la intensidad de sus colores. Se estima que el tapiz, de 2,5 x 8 metros, fue creado en Bruselas, un centro reconocido por su producción de tapices de alta calidad en el siglo XVI. El tapiz ya está expuesto al público en Oxburgh Hall.
