Las autoridades de Los Ángeles declararon el estado de emergencia ante un incendio de gran magnitud en un almacén de productos congelados que comenzó el miércoles. El fuego, que abarca 46.400 metros cuadrados, se ha complicado por la combustión de materiales aislantes, una posible fuga de amoníaco y la fusión de paneles solares. La declaración de emergencia busca asegurar la disponibilidad de recursos para combatir el siniestro y proteger a la población. Aunque el incendio está contenido, continúa generando humo denso con olor a plástico quemado que se ha extendido por gran parte de la ciudad, instando a los residentes a limitar su exposición. Inicialmente, se emitieron alertas para que los vecinos de Boyle Heights permanecieran en sus hogares, pero luego se levantaron, indicando que el humo no es tóxico. No obstante, se recomienda evitar actividades al aire libre en las zonas afectadas y las autoridades están monitoreando el impacto a largo plazo en la salud de los residentes.