Rex Heuermann, un asesino en serie estadounidense, ha sido condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato de ocho mujeres. El caso, que involucró el hallazgo de restos humanos desmembrados, mantuvo en vilo a las autoridades y a la opinión pública durante años. Heuermann fue identificado como sospechoso gracias a pruebas de ADN y análisis de registros telefónicos. Las víctimas fueron encontradas en Long Island, Nueva York, entre 1996 y 2010. La investigación, considerada una de las más complejas en la historia reciente, se centró en identificar al responsable de los crímenes. La sentencia representa un cierre, aunque doloroso, para las familias de las víctimas y la comunidad afectada. Se espera que la condena impida que Heuermann cause más daño.
