Una familia de Long Island, Nueva York, ha lanzado un servicio de entrega inusual: helados artesanales a clientes que se encuentran en el mar. La iniciativa ofrece una alternativa refrescante para quienes disfrutan de actividades náuticas. Los helados son elaborados por la propia familia y transportados directamente a los barcos de los clientes. Este servicio innovador ha ganado popularidad rápidamente entre los navegantes de la zona. La entrega se realiza mediante embarcación, permitiendo a los clientes disfrutar de un postre helado sin necesidad de regresar a tierra. La familia busca ofrecer una experiencia única y conveniente a sus clientes marítimos.