El alcalde de Londres ha expresado su rechazo frontal a la organización de un evento inmobiliario en la capital británica. Dicho encuentro, denominado "Great Israeli Real Estate Event", tiene como objetivo promover la venta de propiedades en asentamientos israelíes. Estas tierras se encuentran ubicadas en Cisjordania, una zona bajo ocupación militar. Diversas organizaciones denuncian que estos terrenos han sido sustraídos ilegalmente a la población palestina. El mandatario local ha criticado la promoción de actividades que vulneran el derecho internacional. La polémica surge por la legitimación comercial de territorios en disputa. El evento ha generado una fuerte reacción debido a la naturaleza ilegal de las transacciones propuestas.