Las autoridades de Londres han retirado un póster promocional de una película de terror tras recibir numerosas quejas. El anuncio, que mostraba una imagen impactante, generó controversia y preocupación entre los residentes, especialmente padres, quienes consideraron que era inapropiado para ser exhibido en lugares públicos. Las quejas se centraron en el potencial trauma psicológico que la imagen podía causar en niños y personas sensibles. Funcionarios de la ciudad respondieron rápidamente a la preocupación pública, ordenando el retiro del póster. La compañía distribuidora de la película no ha emitido aún una declaración oficial al respecto. Este incidente subraya la sensibilidad en torno a la exhibición de contenido gráfico en espacios urbanos y la importancia de considerar el impacto en la comunidad.