En Vietnam, numerosos ciudadanos se levantaron antes de las 5 de la mañana y se dirigieron a los centros de exámenes del Bachillerato Nacional de 2026, a pesar de no ser estudiantes ni tener familiares que rindieran la prueba. Estos individuos ofrecieron apoyo moral y logístico a los alumnos, creando un ambiente positivo en los alrededores de los colegios. Su presencia incluyó ofrecer agua, alimentos y ánimos a los estudiantes que se dirigían a sus exámenes. Este acto de solidaridad comunitaria demuestra el valor que la sociedad vietnamita otorga a la educación y al éxito académico de sus jóvenes. Las autoridades locales y otros padres de familia expresaron su agradecimiento por esta muestra de apoyo desinteresado. La iniciativa se repitió en varios puntos de examen a lo largo del país, destacando un fuerte sentido de comunidad.