Cuatro residentes de Trondheim, Noruega, orquestaron una broma elaborada a un golfista profesional. El incidente ocurrió fuera de un campo de fútbol, donde los individuos aparentemente trasladaron una tradición humorística desde el ámbito deportivo. Los bromistas “abandonaron” al golfista, dejándolo varado en un lugar desconocido. La naturaleza exacta de la broma y la identidad de la estrella del golf no se han revelado completamente. El acto ha generado interés mediático local y ha sido descrito como una travesura inofensiva. Las autoridades no han intervenido en el asunto.
