Dos empresas, Höegh Evi y Clarus, se encuentran en la etapa final para obtener el contrato de la terminal de importación de Gas Natural Licuado (GNL) en Nueva Zelanda. Fuentes de la industria indican que ambas compañías han presentado proyectos con costos inferiores al estimado originalmente de mil millones de dólares. Esta noticia sugiere una posible reducción en el gasto público asociado al proyecto de infraestructura. El gobierno neozelandés aún no ha confirmado oficialmente la identidad de los finalistas, pero las especulaciones apuntan a la proximidad de un anuncio. La terminal de GNL es crucial para la seguridad energética del país, diversificando las fuentes de suministro. La competencia entre Höegh Evi y Clarus promete una evaluación cuidadosa para asegurar la mejor propuesta. Se espera que la decisión final impulse el desarrollo energético de Nueva Zelanda.