LIV Golf, la liga disidente que gastó miles de millones de dólares en atraer a los mejores jugadores del PGA y provocó amargas divisiones en el deporte, presentó el martes una solicitud de protección por bancarrota en un tribunal de New Jersey. La presentación indica que la organización, que perdió a sus inversores saudíes con grandes recursos económicos a principios de este año, tiene la intención de reestructurarse y regresar en una nueva forma. Sin embargo, el futuro de las estrellas como Bryson DeChambeau y Jon Rahm sigue sin estar claro. La solicitud de protección por bancarrota surge tras una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos sobre las prácticas de LIV Golf y su financiación. Se espera que la reestructuración permita a la liga buscar nuevas inversiones y resolver posibles litigios. Esta decisión marca un punto de inflexión en la acalorada disputa entre LIV Golf y el PGA Tour. La presentación se realizó en el Tribunal de Delaware.