Cientos de personas se manifestaron en el centro de Lisboa para expresar su indignación por la condena suspendida del agente de la PSP, Bruno Pinto. Pinto fue declarado culpable por la muerte de Odair Moniz, un joven cuyo fallecimiento generó controversia y debate público. Los manifestantes consideran la pena impuesta como insuficiente y una falta de justicia para la familia de la víctima. La protesta, que tuvo lugar en la Baixa de Lisboa, buscó visibilizar la demanda de un castigo más severo para el agente. Organizaciones sociales y activistas participaron en la movilización, exigiendo una revisión del caso y una mayor transparencia en las investigaciones sobre violencia policial. El fallo judicial ha reavivado el debate sobre la responsabilidad policial y la impunidad en Portugal. La familia de Odair Moniz ha expresado su decepción con la decisión del tribunal.