El Tribunal de Cuentas de Portugal ha eximido de responsabilidad a las partes involucradas en el retraso y el aumento de los costos del futuro Hospital Oriental de Lisboa. La institución argumenta que emitió su dictamen en un plazo de 27 días hábiles, cumpliendo con los procedimientos establecidos. El Tribunal de Cuentas señala que requirió aclaraciones exhaustivas debido a “fallas e ilegalidades” detectadas en la documentación presentada. Estas deficiencias habrían sido la causa principal de las demoras y sobrecostos. La decisión del Tribunal de Cuentas cierra una fase de investigación sobre la gestión del proyecto hospitalario. No obstante, la polémica sobre la eficiencia en la gestión y el destino de los fondos públicos continúa. Se espera que el hospital, una infraestructura crucial para la región de Lisboa, se inaugure en los próximos meses.
