El estanque del Lincoln Memorial en Washington D.C. está experimentando un proceso de decoloración y desprendimiento de pintura, situación que ha requerido una intervención urgente. El problema surgió tras una reciente restauración en la que se pintó el estanque de color azul, por solicitud de la administración Trump. Actualmente, se está utilizando peróxido de hidrógeno en el agua con el objetivo de detener el crecimiento de algas, principal causa del deterioro. Las autoridades no han especificado la causa exacta del desprendimiento de la pintura, pero la proliferación de algas es considerada un factor clave. Se evalúan opciones para una solución a largo plazo que evite futuros problemas de mantenimiento y preserve la integridad del monumento. La situación ha generado preocupación por el estado de conservación de uno de los símbolos más importantes de Estados Unidos.