Un reciente incidente fatal con dos víctimas alcanzadas por un rayo ha motivado la difusión de recomendaciones de seguridad. Evitar refugios peligrosos durante una tormenta eléctrica es crucial. Comúnmente, la gente cree que resguardarse bajo árboles, permanecer en áreas abiertas o tumbarse en el suelo ofrece protección, pero estas acciones aumentan significativamente el riesgo. Expertos advierten que estas prácticas son incorrectas y potencialmente mortales. La mejor defensa es buscar refugio en un edificio sólido o un vehículo con techo metálico. En campo abierto, agacharse con los pies juntos y la cabeza baja reduce la exposición, aunque no elimina el peligro.