Simon Levy, un ciudadano británico de 41 años, recientemente condenado a cadena perpetua por el asesinato de dos mujeres y la agresión sexual a otra, ha sido acusado de agredir a un guardia de la prisión de Belmarsh. El ataque, que tuvo lugar en febrero, consistió en apuñalar al guardia con un bolígrafo y, posteriormente, intentar estrangularlo. Levy fue sentenciado la semana pasada por sus crímenes originales, lo que ha añadido gravedad a este nuevo incidente. Las autoridades carcelarias están investigando el suceso y tomando medidas para garantizar la seguridad del personal y otros reclusos. El agresor enfrenta cargos adicionales por este ataque dentro de la prisión. Se desconoce el estado actual del guardia herido.