El Tribunal de Trípoli ha dictado una sentencia condenatoria contra Almasri, imponiéndole una pena de siete años y cuatro meses de cárcel. El procesado es objeto de una orden de detención emitida por la Corte Penal Internacional debido a la gravedad de los cargos en su contra. Se le acusa de haber cometido crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Entre los delitos imputados se encuentran el homicidio, la tortura y diversas formas de violencia sexual, incluyendo la violación. Según las investigaciones, estas atrocidades habrían tenido lugar a partir del año 2015. Los hechos se habrían perpetrado específicamente dentro de las instalaciones del centro penitenciario de Mitiga. Esta resolución judicial refleja la gravedad de las violaciones a los derechos humanos cometidas en dicho recinto.
