Las conversaciones para la unificación de Libia se han visto interrumpidas tras acusaciones contra Saddam Haftar, hijo del señor de la guerra Khalifa Haftar, de supervisar ataques con drones contra instalaciones de combustible y centrales eléctricas en Libia occidental. El Gobierno de Unidad Nacional (GNU) con sede en Trípoli ha declarado que la cooperación con Saddam Haftar es ahora “imposible”. Estas instalaciones atacadas se encuentran en Libia occidental. Anteriormente, Estados Unidos consideraba a Saddam Haftar como una figura clave para unificar las instituciones de seguridad, judiciales y políticas de Libia. El plan, respaldado por Estados Unidos, buscaba la unificación del país. Sin embargo, las recientes alegaciones comprometen la continuidad de este proceso y complican el panorama político en Libia. La relación con el hijo de Haftar era vista como esencial para estabilizar el país.