Al menos quince cuerpos de migrantes fueron hallados en las costas orientales de Libia, según fuentes locales. El país norteafricano se ha convertido en una ruta de tránsito crucial para personas que huyen de conflictos y la pobreza en busca de llegar a Europa. Desde la caída de Muamar Gadafi en 2011, con el apoyo de la OTAN, Libia ha experimentado un aumento del flujo migratorio irregular. Estos migrantes se enfrentan a viajes extremadamente peligrosos a través del desierto y el mar Mediterráneo. Las autoridades libias aún no han determinado las nacionalidades de las víctimas ni las circunstancias exactas de sus muertes. Este incidente subraya los riesgos mortales que corren los migrantes que intentan cruzar el Mediterráneo. La inestabilidad política y la falta de control fronterizo en Libia contribuyen a esta crisis humanitaria.
