La planta siderúrgica Liberty Galați, en Rumanía, continúa sin encontrar comprador tras la segunda subasta celebrada el 19 de junio. A pesar de una reducción significativa en el precio de salida, pasando de 709 a 463 millones de euros, no se recibieron ofertas vinculantes. La administración de la empresa ha comunicado la situación a los 2.500 trabajadores mediante una carta, alertando sobre la crisis que atraviesa la planta. Este nuevo fracaso en la venta pone en riesgo el futuro de la siderúrgica y el empleo de sus trabajadores. La falta de interés de potenciales inversores plantea serias dudas sobre la viabilidad a largo plazo de Liberty Galați. La empresa busca alternativas para evitar el cierre y la pérdida de puestos de trabajo. La situación actual genera incertidumbre en la región y en el sector industrial rumano.
