El hijo de nueve años del cantante Liam Payne, exmiembro de la banda One Direction, será el único beneficiario de su herencia. La fortuna, valorada en más de 300 millones de coronas suecas –equivalentes a aproximadamente 30 millones de euros–, incluye todos los bienes y activos del artista. No se han revelado detalles específicos sobre la gestión de la herencia, dada la minoría de edad del heredero. Esta decisión asegura el futuro financiero del niño, fruto de la relación de Payne con la artista Cheryl. La información ha sido confirmada por fuentes cercanas al cantante, aunque no se ha emitido una declaración oficial. La considerable suma refleja el éxito económico alcanzado por Liam Payne durante su carrera musical.
