El expresidente Donald Trump provocó indignación en California tras sugerir que ciudades como Los Ángeles y San Diego podrían ser objeto de destrucción en caso de una guerra con Irán. Sus declaraciones fueron hechas durante un mitin, donde planteó escenarios sobre un posible conflicto. Líderes políticos de California condenaron rápidamente las palabras de Trump, calificándolas de irresponsables y peligrosas. Se cuestiona la intención detrás de sus comentarios, si buscaba minimizar la amenaza o simplemente generar controversia. La amenaza a Los Ángeles y San Diego ha generado preocupación entre los residentes de estas ciudades. El gobierno de California ha solicitado aclaraciones sobre las declaraciones de Trump y ha reafirmado su compromiso con la seguridad de todos los californianos.