El descubrimiento de restos de un leopardo adulto en las colinas Margallah, cerca de la Mezquita Faisal en Islamabad, ha desafiado la creencia previa sobre la ausencia de estos felinos en la zona. En 2018, una patrulla de vida silvestre encontró un cráneo y una garra con patrones de rosetas distintivos, confirmando que se trataba de un leopardo que murió por causas naturales. Aunque registros históricos británicos no mencionaban leopardos en Margallah, sino en áreas más al norte como Swat y Murree, relatos locales hablaban de avistamientos. Se teoriza que los leopardos podrían descender de las montañas de Murree en invierno en busca de climas más cálidos. Un incidente en 2005, donde un leopardo atacó un parque zoológico en Islamabad, confirmó la presencia de estos animales en la región. El cráneo del ejemplar hallado se conserva en el Museo de Historia Natural de Pakistán, reabriendo el debate sobre la fauna silvestre en la capital.