Lenny Kravitz ofreció un espectáculo impresionante en Estocolmo, destacando por su fuerte conexión con el público. Según la crítica de Johanna Paulsson en DN, el concierto careció de una introducción elaborada, iniciando con energía desde el principio. A pesar de las transiciones entre canciones, que Paulsson describe como “transportes”, la presentación fue considerada visualmente atractiva y llena de vitalidad. Kravitz logró cautivar a la audiencia con su carisma y talento musical. El concierto demostró la capacidad del artista para ofrecer una experiencia en vivo memorable. La reseña subraya la energía del evento, incluso con sus ritmos vertiginosos y pocas pausas. En general, fue una noche exitosa para el músico y sus seguidores en la capital sueca.