La artista Park Young-sook presenta una exposición individual donde se exhiben obras que fusionan la cerámica tradicional coreana con la estética minimalista del reconocido pintor Lee U-hwan. La colaboración surgió a principios de los años 80, cuando Lee U-hwan quedó cautivado por una pieza de porcelana en una tienda de cerámica en Insadong. Park Young-sook, propietaria del establecimiento, le permitió experimentar con sus piezas, dando inicio a una fructífera relación artística. La exposición destaca la delicadeza de la porcelana blanca "baekja" como lienzo para las sutiles pinceladas de Lee. La muestra explora la interacción entre la materialidad de la cerámica y la expresión artística de la pintura. Se espera que la exposición ofrezca una nueva perspectiva sobre la colaboración artística y la reinterpretación de la tradición.
