Líbano, Israel y Estados Unidos formalizaron un acuerdo marco en Washington el 26 de junio, buscando establecer una base para futuras negociaciones. El acuerdo busca allanar el camino hacia una "paz y seguridad duraderas" en la región, según declaraciones oficiales. Aunque el texto del acuerdo no se ha publicado en su totalidad, se entiende que busca resolver disputas fronterizas marítimas de larga data entre Líbano e Israel. Este hito representa un avance significativo en las relaciones entre los países, que históricamente han estado en conflicto. La mediación de Estados Unidos fue crucial para alcanzar este entendimiento preliminar. Se espera que el acuerdo facilite la exploración y explotación de recursos energéticos en el Mediterráneo Oriental. La implementación completa del acuerdo requerirá negociaciones adicionales y la resolución de temas pendientes.