El presidente libanés ha declarado que las negociaciones en curso con Israel sobre la delimitación marítima son independientes de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Esta afirmación busca disociar el proceso de las tensiones regionales más amplias y asegurar que los intereses libaneses sean prioritarios. Las negociaciones se centran en una disputa fronteriza en el Mediterráneo, crucial para la exploración de recursos energéticos. El mandatario enfatizó la importancia de llegar a un acuerdo justo que beneficie a Líbano. A pesar de la independencia declarada, la situación geopolítica general sigue siendo un factor subyacente. Las conversaciones, mediadas anteriormente por Estados Unidos, han experimentado avances y retrocesos en los últimos años. El objetivo final es resolver la disputa para permitir la exploración de hidrocarburos en la zona.