Un reciente informe de una agencia de la ONU y un centro de investigación libanés estima en 1.380 millones de dólares los daños causados por los combates entre Israel y Hezbolá en el sur del Líbano. La destrucción masiva afecta significativamente la infraestructura y las viviendas de la región. A pesar de la magnitud de las pérdidas, el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que contempla un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares para Irán, no incluye ninguna mención a la reconstrucción libanesa. Esto plantea interrogantes sobre la financiación de la recuperación del Líbano. La situación económica del país ya era precaria antes del conflicto, lo que complica aún más las perspectivas de reconstrucción. La falta de un plan de financiación claro genera preocupación sobre el futuro inmediato de las zonas afectadas. Expertos señalan la necesidad urgente de asistencia internacional para abordar la crisis humanitaria y reconstruir el país.