Continuos ataques israelíes en el sur del Líbano, a pesar de un alto el fuego frágil, están provocando el desplazamiento de civiles. Los bombardeos recientes se han concentrado cerca de Nabatiyeh, una zona repetidamente atacada. Israel afirma que sus objetivos son posiciones de Hezbollah, pero la población civil sufre las consecuencias, viéndose obligada a abandonar sus hogares. La ciudad de Jezzine, de mayoría cristiana, ha recibido a algunos de estos desplazados, según informa Antonia Kerrigan de FRANCE 24. La situación humanitaria se deteriora a medida que los ataques persisten y la tregua se mantiene inestable. El flujo de refugiados internos hacia ciudades como Jezzine plantea desafíos logísticos y de asistencia.