Aviones de guerra israelíes llevaron a cabo ataques en varias localidades del sur del Líbano el viernes, resultando en la muerte de 18 personas y heridas a 33. Los bombardeos alcanzaron múltiples pueblos y aldeas en la región fronteriza. Las autoridades libanesas han condenado los ataques, calificándolos de agresión. No se ha emitido una declaración oficial por parte de Israel confirmando o negando su responsabilidad. Este incidente representa una escalada significativa de las tensiones entre Israel y Líbano. La comunidad internacional ha expresado preocupación por la creciente violencia en la zona. Se teme que los ataques puedan desencadenar un conflicto más amplio.