Los ataques israelíes en Líbano han causado la muerte de más de 4.000 personas, según el Ministerio de Salud libanés. La cifra de víctimas mortales, actualizada hasta el sábado, incluye a 135 trabajadores de rescate y personal médico. Los bombardeos continúan intensamente en todo el país, agravando la crisis humanitaria. El conflicto ha generado una situación de emergencia con un alto número de heridos y desplazados internos. Además, se reportan amenazas de intervención por parte de Irán, lo que podría escalar aún más la tensión en la región. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por el creciente número de víctimas civiles y la destrucción de infraestructura.
