La tregua entre Hezbollah e Israel, que comenzó hace tres meses, se mantuvo en gran medida este lunes en Líbano, marcando el período más largo de calma hasta la fecha. A pesar de la relativa tranquilidad, persiste el temor a un colapso del acuerdo, impidiendo el retorno de los desplazados a sus hogares. La calma se observa a lo largo de la frontera, entre Líbano e Israel, específicamente en las áreas de Metula y Beirut. Aunque no se reportaron enfrentamientos significativos, la situación sigue siendo volátil y la posibilidad de una reanudación de las hostilidades es latente. La duración de esta tregua es un indicador clave de la estabilidad regional, pero la incertidumbre sigue siendo alta. La comunidad internacional observa de cerca la evolución de la situación para evitar una escalada del conflicto.
