Los ataques israelíes en Líbano se intensificaron el sábado, causando la muerte de al menos 20 personas, según la agencia estatal de noticias libanesa, poniendo en peligro la tregua alcanzada con Hezbollah. Los bombardeos afectaron diversas zonas del sur del Líbano y el valle de la Bekaa, incluyendo objetivos civiles. Hezbollah acusó a Israel de cientos de violaciones al alto el fuego y advirtió que la agresión continuada tendrá respuesta. A pesar de las instrucciones del primer ministro Netanyahu y del ministro de Defensa Katz de cesar el fuego, Israel se niega a retirar sus tropas del territorio libanés ocupado. El ejército israelí afirma que los ataques de Hezbollah constituyen violaciones del cese de hostilidades, mientras que Hezbollah insiste en que responderá a cualquier intento de expansión territorial israelí. Estados Unidos ha sido instado a presionar a Israel para que cumpla con los acuerdos diplomáticos y detenga los ataques. La situación sigue siendo extremadamente tensa y la estabilidad de la tregua es incierta.
