Israel intensificó sus ataques en Líbano durante la noche, causando la muerte de al menos 47 personas, a pesar del acuerdo anunciado para un alto el fuego. Los bombardeos se producen en un contexto de estancamiento en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. No se han proporcionado detalles específicos sobre las áreas más afectadas por los ataques israelíes. La escalada de violencia amenaza con socavar los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución pacífica. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la creciente cifra de víctimas civiles. El futuro de las conversaciones entre Washington y Teherán, cruciales para la estabilidad regional, es incierto ante esta nueva ola de hostilidades.
