Líbano ha abolido la pena de muerte, uniéndose a la creciente tendencia global contra esta práctica. Amnistía Internacional informa que tres cuartas partes del mundo ya han abolido la pena capital, ya sea legalmente o en la práctica. Este movimiento refleja una mayor conciencia sobre los derechos humanos y la rehabilitación de los delincuentes. La decisión de Líbano se suma a un número creciente de países que consideran la pena de muerte como una forma de castigo inhumana e ineficaz. Sin embargo, aún existen naciones donde la pena capital se aplica, a pesar de la condena internacional. La abolición en Líbano plantea la pregunta sobre el futuro de la pena de muerte a nivel mundial para 2026 y la posibilidad de una erradicación completa.