Tras meses de bombardeos israelíes, desplazados libaneses han comenzado a regresar al sur del país, amparados por un frágil alto el fuego. El acuerdo de cese al fuego fue posible gracias a la mediación de Estados Unidos e Irán. El retorno de los civiles se produce en un contexto de inestabilidad y cautela, dada la fragilidad del acuerdo. Aún persisten preocupaciones sobre la seguridad en la zona, a pesar del alto el fuego. La situación humanitaria en el sur de Líbano era crítica antes del acuerdo, con miles de personas desplazadas de sus hogares. Se espera que el regreso continúe en los próximos días, aunque a un ritmo lento y condicionado por la evolución de la situación sobre el terreno.
