Las autoridades del condado de Lebak, en Banten, han instado a la población a evitar los matrimonios infantiles. Esta petición surge debido a los altos riesgos asociados con el matrimonio a temprana edad, como la mortalidad, el divorcio y complicaciones en el parto. El gobierno local busca asegurar un futuro próspero para la generación del 2045, y considera que prevenir estas uniones es crucial. Los matrimonios infantiles limitan las oportunidades educativas y económicas de las jóvenes, perpetuando ciclos de pobreza. Las autoridades han iniciado campañas de concienciación para informar a la comunidad sobre las consecuencias negativas de esta práctica. Se busca la colaboración de líderes religiosos y comunitarios para promover un cambio social y proteger los derechos de los niños y adolescentes.