A pesar de sus diferencias ideológicas, figuras clave del partido de Marine Le Pen, el Rassemblement National (RN), han expresado admiración por la organización y disciplina del partido de izquierda radical La France Insoumise (LFI). Esta inusual apreciación, arraigada en la extrema derecha, no se basa en afinidades políticas sino en consideraciones estratégicas. El RN observa con atención la capacidad de movilización y la estructura organizativa de LFI. Se considera que esta disciplina interna es una fortaleza que podría ser útil para el RN en futuras campañas electorales, especialmente de cara a las presidenciales de 2027. La admiración se centra en la "máquina de guerra" electoral que representa LFI, más que en sus propuestas programáticas. Esta estrategia revela un intento de aprender del éxito organizativo de sus oponentes políticos.