El Knéset (Parlamento israelí) otorgó inmunidad a la diputada del Likud, May Golan Gotliv, por exponer la identidad de un agente del Shin Bet (servicio de seguridad interno). La decisión se produjo tras audiencias caóticas donde los legisladores de la coalición se alinearon en apoyo a Gotliv. La oposición criticó duramente la medida, calificándola de "desgracia" y un "desaire" a las fuerzas de seguridad. La controversia surge por la divulgación de información sensible que podría comprometer la seguridad del agente y sus operaciones. Gotliv, conocida por sus posturas extremas, defendió su acción argumentando motivos de transparencia. El caso ha generado un intenso debate sobre los límites de la libertad de expresión y la protección de la seguridad nacional en Israel. La votación refleja las tensiones políticas y la polarización en el Knéset.