Una diputada se negó a responder preguntas de “La Nación” sobre su voto en un proyecto de ley que podría beneficiar los negocios de su familia. La legisladora justificó su silencio argumentando que ya había abordado el tema con otro medio de comunicación. En dicha entrevista, indicó su intención de revotar la ley, a pesar de la existencia de un mandato legal que exige la abstención en casos de conflicto de interés. La situación ha generado interrogantes sobre la transparencia y ética en el proceso legislativo. La negativa a dialogar con “La Nación” intensifica las críticas sobre la posible influencia de intereses privados en la toma de decisiones políticas. Se espera que la legisladora aclare su posición ante la opinión pública. El proyecto de ley en cuestión sigue adelante en el Congreso.
