El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, advirtió al Reino Unido sobre posibles consecuencias debido a su “participación directa” en los ataques ucranianos contra territorio ruso. La amenaza se produjo en respuesta a la promesa del Primer Ministro británico Andy Burnham de continuar apoyando a Ucrania. Lavrov no especificó la naturaleza de estas consecuencias, pero insinuó una escalada en las tensiones bilaterales. Esta declaración intensifica aún más el conflicto en curso entre Rusia y Ucrania, ampliando el alcance de las críticas a los aliados occidentales de Kiev. El gobierno ruso considera que el apoyo militar británico a Ucrania es una provocación y una interferencia en sus asuntos internos. La situación plantea serias preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto y las implicaciones para la seguridad regional. La respuesta de Londres aún no ha sido publicada.