El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha acusado a Europa de participar en una guerra contra Rusia, argumentando que el envío de armas a Ucrania constituye un acto hostil. Lavrov anunció inminentes conversaciones con Estados Unidos sobre la situación. Criticó la postura de Alemania con respecto al conflicto y expresó su preocupación por la creciente militarización de la Unión Europea. Sus declaraciones enfatizan la escalada de tensiones entre Rusia y Occidente debido a la guerra en Ucrania. El ministro ruso considera que la ayuda militar occidental está prolongando el conflicto. Estas acusaciones reflejan la narrativa rusa sobre la guerra, que atribuye la responsabilidad a Europa y a Estados Unidos. Lavrov no especificó la fecha ni la agenda detallada de las conversaciones con Estados Unidos.