Un tribunal letón ha condenado a tres miembros de una banda organizada por el robo a una tienda de relojes de lujo en el casco antiguo de Riga. Las penas de prisión varían hasta seis años y ocho meses, complementadas con períodos de libertad condicional y supervisión. Además de la reclusión, los condenados enfrentan la deportación de Letonia y una prohibición de entrada al país por un período de ocho años. La sentencia marca el fin de un caso que involucró un robo de alto perfil en una zona turística clave. Las autoridades letonas han destacado la importancia de la cooperación internacional para combatir el crimen organizado transfronterizo. Se espera que este fallo sirva como disuasión para futuros delitos similares. La investigación y el juicio se llevaron a cabo con celeridad, demostrando la eficiencia del sistema judicial letón.