La operadora ferroviaria de pasajeros letona Vivi impondrá una penalización contractual de 5.7 millones de euros a la empresa checa Škoda Vagonka. La sanción se debe a los retrasos en la entrega de trenes eléctricos y al incumplimiento de los plazos para la corrección de defectos detectados. Raitis Nešpors, presidente de la junta directiva de Vivi, confirmó la decisión. La empresa checa no cumplió con los términos acordados en el contrato de suministro. Vivi argumenta que los retrasos han afectado la capacidad de la compañía letona para ofrecer un servicio de transporte eficiente. Se espera que Škoda Vagonka responda a la notificación de la penalización en los próximos días. La situación podría derivar en acciones legales, según fuentes cercanas a Vivi.
