El Primer Ministro Andris Kulbergs rechazó con firmeza las propuestas de control migratorio presentadas por su Ministro del Interior, Jānis Dombrava. Kulbergs expresó su decepción por la falta de ambición en las medidas planteadas por Dombrava, a pesar de los tres meses que tuvo para su elaboración. Criticó especialmente la ausencia de una coordinación adecuada entre el Ministerio del Interior y otras agencias gubernamentales relevantes. La respuesta del Primer Ministro sugiere una disputa interna dentro del gobierno sobre la política migratoria. Esta crítica pública pone en evidencia las diferencias de criterio entre Kulbergs y Dombrava en este asunto crucial. El incidente podría retrasar la implementación de nuevas regulaciones migratorias en Letonia. Se espera que se inicie un debate más amplio sobre el futuro de la política de inmigración del país.