La Oficina de Seguridad Interna ha remitido un caso penal a la Fiscalía para iniciar procedimientos penales contra tres oficiales de la Administración Regional de la Policía Estatal de Riga. La acusación se centra en abuso de autoridad relacionado con actos de violencia. Se sospecha que los agentes utilizaron sus tasers de manera injustificada. Esta acción se suma a investigaciones previas por el mismo tipo de irregularidad. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre los incidentes en cuestión. Se espera que la Fiscalía determine los próximos pasos a seguir en el caso y evalúe las pruebas recopiladas. Este incidente plantea preguntas sobre el uso de la fuerza por parte de la policía en Letonia.