Līga Aizupiete, una residente de Līga, Letonia, continúa practicando su oficio de encargada de baños a los 90 años de edad. A pesar de su avanzada edad, Aizupiete mantiene una pasión por su trabajo y un ritual de baño de vapor único y personal. Su dedicación es notable en un contexto donde pocas personas de su generación aún ejercen esta profesión. Este oficio no es solo un trabajo para ella, sino una forma de preservar las tradiciones folclóricas letonas. Aizupiete se destaca como un ejemplo de longevidad activa y compromiso con el patrimonio cultural. Su historia resalta la importancia de mantener vivas las costumbres ancestrales a través de las generaciones.