Un ciudadano letón ha sido sentenciado a cinco años y medio de prisión, seguido de un año y ocho meses de libertad condicional, por espionaje en beneficio del Servicio de Inteligencia Militar ruso (GRU). La fiscalía anunció la condena el 30 de junio. El individuo recopilaba información para la agencia de inteligencia rusa. La sentencia refleja la gravedad de sus acciones contra la seguridad nacional. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre la naturaleza de la información que el espía estaba recopilando. Este caso subraya las continuas preocupaciones sobre la actividad de inteligencia rusa en Europa. La condena busca disuadir futuras actividades de espionaje.